sábado, 19 de julio de 2014

CUANDO EL CAOS INFORMA LA PLEGARIA

Hace tres días, memoria de Nuestra Señora del Carmen, nos llegó una estampita adquirida en la librería religiosa supuestamente más surtida de la ciudad, muy próxima a la Catedral. De esas librerías que, hasta hace unos pocos años, ostentaban todavía la más disparatada mescolanza de estilos teológicos en sus escaparates (digamos, Santo Tomás con Anthony de Melo, o bien el Pseudo-Areopagita con Karl Rahner), dando elípticamente cuenta de que estaban dispuestas a satisfacer todos los gustos, aun los más contrapuestos. Hoy son todo láminas de Francisco, vitrinas adobadas con las obras de Kasper y estanterías rebosantes de Anselm Grün, sin que llegue a desentonar ni por asomo en el conjunto alguna brizna de ortodoxia. Se respira, según nos fue referido, un triunfalismo monolítico, algo así como el alivio de haber optado de una buena vez, y por el partido victorioso. No ya una tregua en la secular lucha entre enemigos, sino la más aplastante y abusiva homogeneidad de uno de ellos: precisamente de aquel que, según sabíamos por Lucas (16, 8) se reveló como más sagaz en sus asuntos que los hijos de la luz.

La imagen de la estampita es de las más habitualmente vistas, con la Virgen sosteniendo al Niño en brazos, y ambos con el escapulario colgándoles de las manos. Lo decididamente increíble es la oración que se lee en el reverso, verdadero tropel de despropósitos en el que no se sabe ya qué admirar más: si los sonoros tropiezos del redactor, capaz de alternar sin prejuicios el trato del Tú y del Vos castizo (no el vos argentino); o el paso intempestivo de la persona de Jesucristo -a quien se dirige inicialmente- a la de su Madre; o bien las osadas, novedosísimas imágenes («más hermosa... que las flores y cañas de los ángeles»). No se pide el don de la perseverancia, o la victoria sobre el pecado, sino -con beata hiperbólica insolencia- simplemente el ser coronado. Y no le basta con suplicar la intercesión de la Virgen ¡ante los patriarcas, profetas, querubines, serafines!, sino que se añade -estrambote apto para volar cerebros-: «y todos los espíritus celestiales junto con los ángeles». Y habría un par de cosas más para señalar, en un conjunto al parecer insuperable.

Se constata el mimetismo formulístico que suele informar buena parte de estas pías tarjetas, aptas para soportar el quiasmo del veterano refrán y que de ellas se diga lo que éste atribuía a la volátil oralidad: scripta (magis quam verba) volant. Pero esta que reseñamos añade al psitacismo más descarado el oscurecimiento mismo de la razón: lote al parecer propicio al aciago fenómeno de la apostasía. Lo único que le falta a la oración, para ser justos, es la leyenda final: «con licencia eclesiástica».

La misma que está lista para aplicarse, en breve, en el anatema a proferir contra la buena doctrina.

14 comentarios:

  1. esa oración más que por un progre parece escrita por un demente

    ResponderEliminar
  2. Tampoco yo supongo que haya sido escrita por un "progre". Simplemente creo que la demencia medra en el terreno previamente labrado por el progresismo (si es que éste no es ya una cierta forma de demencia)

    ResponderEliminar
  3. Lamentablemente no recuerdo dónde me la dieron. Es una estampita muy bien impresa y plastificada que tiene en el anverso la consabida foto de Francisco saludando desde el balcón el día de su nombramiento. En el reverso tiene esta oración:
    (la de la Virgen del Carmen, ¡se quedó chiquita en el orden de los disparates!)
    (No dejen de leer el final ¡es apoteótico!)
    FRANCISCO
    Jorge Mario Bergoglio
    Sumo Pontífice Católico
    María te proteja, Jorge Bergoglio, Papa Francisco. Eres el sucesor de San Francisco de Asís, que todo dejó por los pobres. Mundial es la alegría de tu nombramiento. Oramos por tu mandato, para que devuelvas a la Iglesia su senda cristiana. Rezamos por tu origen, por tu barrio de Flores, tu Buenos Aires querido. Ibas como un porteño más a misionar por los barrios, en colectivo o en subte, siempre con los pies en la tierra. Ahora llegas al máximo honor que da la Iglesia. Veremos con alegría tus días y rezaremos por tu obra cada noche. En un mundo que ha perdido el Norte quizás tú puedas marcarnos el camino del Sur. Rogamos al Señor para que te aleje de los injustos, de los mezquinos y de los pecadores que infiltrados en tus galerías conspiran contra la fe y el Pueblo de Dios. Danos tu bendición, Papa Francisco, para acercamos a tu palabra con la simpleza de siempre. Ahora más que nunca oímos tu homilía sincera, cálida y cercana como el sol de la mañana. Dinos qué hacer y ahí estaremos siguiéndote con alegría. Ya no veremos con dudas a la Santa Sede, que en tus manos tomará otro rumbo y se acercará a los pobres. Juventudes católicas de todas partes marcharán en tu nombre por el camino de Cristo. Un día llegará en que pases junto al Santísimo, como es la tradición, pero hasta entonces te esperan grandes obras. Siempre estuviste con los más desposeídos, como buen jesuita. Todo el país te agradece lo que hiciste, y reza por todo lo que harás. Infalible serás, como manda el Santo texto. Caminarás por el mundo como Juan Pablo II, denunciarás el pecado como Benedicto XVI. Ibas caminando a dar misa por las calles de Buenos Aires, y hoy eres sucesor de Pedro.
    Alabado seas, Francisco, Sumo Pontífice de la Iglesia Católica.
    (Felizmente, tampoco tiene imprimatur)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espectacular, insuperable.
      Todo esto, más que progresismo, es una involución a formas precristianas, fetichistas, que la incuria y la ignorancia religiosa incuban. Castellani se habría hecho un festín.

      Eliminar
    2. Anónimo de las 8:15, yo tuve esa estampa en mis manos. Me la mostró un amigo y me dijo que se la repartió una señora en Luján. No encontraba manera de para de reír.

      Gyundaiter

      Eliminar
    3. Faltan las letanías a Francisco..."De los lefebvristas malos, liberanos Señor...
      De los que se creen más que el Papa,
      De los preconciliares tridentinos,
      De los que rezan en latín,
      De los pelagianos restauracionistas prometeicos,
      De los constantinianos antipueblo de Dios,
      De la unión del Trono y el Altar,...
      (Lo que usted quiera).

      Eliminar
    4. Oh si, el muy cercano sol de la mañana.... que agradezca que está a varios kms de distancia porque sino quedaría hecho una papa frita. Las ridículeces que hay que leer en esas estampitas por Dios.

      Eliminar
    5. Anónimo del 19 de julio a las 19, me saca ud. de la duda entonces. Tenía la sospecha de que me la habían dado en el Santuario de la Virgen de Luján, pero no quería decirlo por no estar en la seguridad al respecto. Pero si ud también la vio allí, ya no me cabe duda. Y no fue en los negocios de la calle, sino en la santería "oficial".

      Eliminar
  4. No mas que la sensiblería de rigor en nuestros días. Uf ! Pero ese "alabado seas, Francisco" !!!

    ResponderEliminar
  5. Realmente no debió pasar la "licencia eclesiástica". La oración se las trae...

    ResponderEliminar
  6. Papolatría, tal como la que gozaba San Wojtyla

    ResponderEliminar
  7. Daniel Huntington22 de julio de 2014, 7:40

    Bergoglio se esfuerza vanamente en encontrar lo que en Física se llama monopolo (una químera) mediante la unión de los opuestos, que se llama sincretismo del mas feroz naturalismo sin rastro de caridad cristiana sino filantropismo masónico aggiornado. Su enorme mediocridad en todos los aspectos, conocida desde su demolición de todo lo verdaderamente católico cuando ejercía como arzobispo de Bs As, se ha potenciado con el poder conferido en Roma, desde donde no deja de expandir los mas terribles males y confusiones sobre la Iglesia de Dios.
    El peor pontífice (si despejamos la duda cierta e insistente sobre su legitimidad) que ha habido en siglos.
    Un verdadero castigo comparable a las plagas veterotestamentarias pero que hoy demuelen las almas y la Fe.
    Su intención manifiesta de no querer convertir al hereje, al errado en doctrina o moral, su afirmación de la validez de la antigua alianza como vía de salvación negando de esta forma la Redención hecha en la Cruz entre tantos otros ya miles de sinsentidos, pintan de cuerpo entero a este atila del subdesarrollo teológico y litúrgico.
    Un déspota de estampa stalinista detrás de una falsa sonrisa y de un falso candor.
    Me da mucha pena decirlo y no sin cierto temor: Dios nos libre de él.

    ResponderEliminar
  8. Y en la liturgia de las horas también han puesto cada preces que da calambre.

    ResponderEliminar