sábado, 6 de octubre de 2018

BREAKING NEWS MANUSCRITAS EN PATMOS

Al paso que la apostasía ha logrado establecerse en la Iglesia según un doble parámetro -en expansión y en intensidad-, las figuras afectadas por su vis deletérea parecen correr a asumir los roles que la Revelación les asignó para los últimos tiempos. Lo que no debe extrañar: si los príncipes de la Iglesia pierden masivamente la fe, las profecías los tendrán sin cuidado y no repararán en el papel que pudieran jugar en el escenario esjatológico cuyas dramatis personae nos han sido clamorosamente bosquejadas hace veinte siglos. Ocurre que el vórtice tiene las propiedades del imán y que, como lo supo Esquilo, «cuando el hombre corre desatentado a su destino, hasta el cielo se le junta y lo ayuda a despeñarse». Los demonios, de hecho, que no el cielo, colaboradores eficaces de aquellos que se han rendido a su horrendo influjo, han de pasearse muy a sus anchas en dicasterios y congregaciones romanas como para que éstos resulten asimilados sin más a otros tantos lupanares -y, por colmo, de aquellos que sólo admiten varones en calidad de pupilas.

La apostasía ciega a sus actores, que «corren desatentados a su ruina». Si los vírgenes que celebra el Apocalipsis (14, 4ss.) son, según la más recurrente exégesis, aquellos que no han menoscabado la doctrina ni en una tilde ni en una coma porque «en su boca no se ha encontrado mentira», la Gran Prostituta, ante todo, debe ser aquella que, luego de faltar a la fidelidad al depósito que le fue confiado, habiendo fornicado con los reyes de la tierra (Ap 18,3), acaba sus malandanzas en la degeneración de sus hábitos primarios, tal como corresponde a su podredumbre cordial. Que la prostitución, término siempre alusivo al comercio sexual, pueda también aplicarse a la contaminación del magisterio, revela en todo caso la afinidad profunda entre ambos registros y cuánto el uno pueda reclamar la solidaridad del otro. La pederastia -observación válida para cualquier ambiente en el que ésta medre- viene a indicar la exacerbación de la conducta viciosa, el nec plus ultra de la depravación, que es un hecho ante todo espiritual.

Las redes homosexuales que infestan a la Iglesia convienen, pues, a la descripción de la Gran Prostituta, como también conviene a ésta la contemporización del clero con las nauseabundas máximas de la ONU y otros conventículos de notorio credo antropolátrico. O con ese melifluo interconfesionalismo que pondrá pronto en los altares a Lutero y Melanchton, si Dios no se sirve impedirlo. Cuando san Juan dice haberse «quedado estupefacto» (Ap 17, 6) al ver a la Mujer «cuyo nombre es un  misterio» (nombre que revela inmediatamente como el de «Babilonia la Grande»), ebria de la sangre de los santos y de los mártires, ¿a qué atribuir su estupefacción, nunca señalada a propósito de las otras terribles visiones que desfilan ante sus ojos? ¿Será acaso al haber reconocido en esta mala hembra a la Sede de Pedro usurpada por demonios? (importa recordar aquí que el Príncipe de los apóstoles concluye su primera epístola saludando «desde Babilonia», en alusión a Roma). San Agustín apunta otro tanto en su De civitate Dei cuando comenta aquel pasaje de la 2ª a los Tesalonicenses (2, 3ss.) donde se habla del «hombre inicuo, el hijo de la perdición, aquel que se opone y se subleva contra todo aquello que se refiera a Dios y sea objeto de culto, hasta llegar a sentarse en el templo de Dios», arguyendo que algunos «piensan que también en latín es más correcto decir, como en griego, no en el templo de Dios (in templo Dei), sino se sienta en calidad de templo de Dios (in templum Dei sedeat), como si él fuera el templo de Dios que es la Iglesia». Lo que sugiere la confusión, a los ojos del común, de la Iglesia con su simio, con una contraiglesia capaz de conservar las temporalidades de aquélla y su organización jerárquica sin su espíritu.

Francisco, en su vomitona diaria de insensateces y herejías, es el vulgarizador más acreditado de este estado de espíritu cuyo rechazo tiene por objeto al logos y al Logos, ávido de consagrar el principio de indeterminación de todas las cosas, el caos primordial. Corriendo a apropiarse las cualidades de las dos Bestias, imita a la del mar en aquello de proferir «palabras arrogantes y blasfemias», blasfemando «contra Dios, su nombre y su Morada y los que habitan en el cielo» (Ap 13, 5ss.): así lo hizo, v.g., cuando en uno de sus más irremontables ápices verbales se permitió sugerir una supuesta discordia en el seno mismo de la Santísima Trinidad. No hablemos de lo mucho que se le apropian los atributos de la otra Bestia, la terrestre, que «tenía dos cuernos, como los de un cordero, pero hablaba como dragón» (Ap 13, 11), con ese bilingüismo que es el arte de los timadores consumados. Que esta segunda Bestia, desde siempre caracterizada como un poder religioso, haga «que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia» (poder civil) comportaría la voluntaria sumisión de la espada espiritual a la temporal: toda una desmentida posmoderna de la Unam Sanctam de Bonifacio VIII y de los Dictatus papae de Gregorio VII al amparo de aquella otra horrísona y ya recurrente apelación al laicismo del Estado, con el subsiguiente paso de poner a la Iglesia bajo el mando del Princeps. El reciente acuerdo con China no exhala otro hedor: bastará acaso que la gran potencia de Oriente termine de imponerse en el contexto internacional al cabo de la clamoreada guerra comercial con EEUU, o que se tome ejemplo de esta sumisión para repetirla en relación con un hipotético Super-estado mundial aún no conformado, para que veamos realizada esta pesadilla ante nuestros horrorizados ojos.

La inusitada férula de Francisco en el Sínodo de los Jóvenes:
para la próxima, prometió usar una caña de pescar 
El ataque mancomunado de los medios de masas a la Iglesia en relación a los abusos sexuales de los clérigos, aparte de ilustrar que «el mundo no paga traidores» y que los melindres con que tanto prelado lo regala no le garantizan la inmunidad deseada, parece poder aplicarse a aquel pasaje que dice que «los diez cuernos [reyes] que has visto y la Bestia odiarán a la prostituta, la despojarán de sus vestiduras, toda desnuda.comerán sus carnes y la quemarán» (Ap 17, 16). La alianza del clero modernista con el mundo y sus máximas podrá otorgarle a aquél inicialmente un poco de oxígeno en esta encerrona bisecular, pero la victoria del mundo sobre la Iglesia reclama de suyo algo más que la adulteración de la doctrina y de la misión de la Esposa de Cristo, y es el finiquito de todo recuerdo de su paso por la tierra. Cuando los poderes de este siglo hayan abatido la cruz de los campanarios, querrán a continuación abatir los mismos campanarios hasta sus cimientos: tal es la naturaleza refractaria del mundo a la gracia. La creciente quita del favor de los medios periodísticos a Francisco (de los mismos medios que saludaron con abundante baba su elección y su perfidia), señalándolo ahora sin ambages como encubridor de los clérigos otrora denunciados, no hace sino ilustrar esto mismo. Hace más de un año que la corriente de hastío viene cundiendo entre esos mismos pasquines izquierdosos que aplaudían como focas al Papa progre: «que se diga que un papa que prometió a los cuatro vientos una limpieza y reformas concretas al grito de la “tolerancia cero” contra los pedófilos y sus encubridores, pero conscientemente se rodea de esos personajes (por decir lo menos), es víctima de una improbable conspiración es un insulto a la inteligencia humana»(fuente aquí).

No queremos ser soñadores ni ilusos al configurar a monseñor Viganò con uno de los Dos Testigos, pero no deja de ser significativo que éstos sean inmolados «en la plaza de la gran ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma y Egipto» (Ap  11, 8). Que el ex-nuncio en EEUU haya centrado su denuncia en la hedionda trama sodomítica de la Iglesia lo hace una víctima potencial de los servicios secretos vaticanos: él lo sabe y optó juiciosamente por imitar al cuis. El hallazgo de su paradero podría acabar con su pellejo en la plaza de San Pedro, fusilado no ya por los curas bolcheviques de la visión de Bernanos sino por los clérigos bufarrones que Bergoglio esconde bajo su raída sotana.

Que el denunciante de estos horrores sea un prelado de extracción conciliar, como lo son hoy todos sin apenas excepción, no debe hacer suponer su incompetencia para encarnar un papel como el que le atisbamos: sin dudas, el avispero de esta Iglesia usurpada y desfigurada bullirá mucho más cuando sea uno de su propio gremio quien le endilgue las necesarias verdades, que no cuando lo haga un clérigo en "situación canónica irregular". Falta no más otro obispo que, depuestos los respetos humanos en soñoliento vigor, pida la pira pública para los documentos del Vaticano II y se anime a recordar la correlación de causa a efecto entre el desfallecimiento doctrinal y la desvirilización del clero. El álbum de figuritas del Apocalipsis estaría entonces al completarse, y podríamos por fin levantar nuestras abatidas testas.

21 comentarios:

  1. La ramera de babilonia que hizo fornicar a las naciones es claramente la masonería, un brazo del sionismo sinarca, que hizo fornicar no en el sentido de practicar la homosexualidad sino de hacer pacto con el demonio, de entrar en el error y pervertir a las naciones.

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    1. Francisco Pancho I8 de octubre de 2018, 6:02

      Yo no diría que es nada "claramente", si se caracteriza por algo la profecía es por la dificultad de reconocer lo que anuncia hasta el día de su cumplimiento. Hay algunos que dicen que la ramera es "claramente" la gran ciudad moderna (Nueva York, Londres, etcétera).

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    2. No parece que la Ramera sea la masonería, ya que la Bestia sobre la que está sentada y los cuernos (los reyes = las naciones) odiaran a la Prostituta (Ap17:16) la desnudaran, comerán sus carnes y la quemarán. Es difícil pensar que las naciones y la Bestia odien a la masonería.

      Además en Ap 17:18 dice que esa mujer es la Gran ciudad que Reina sobre los reyes de la tierra. La masonería no reina sobre los reyes de la tierra. Es la Iglesia terrenal la que reina sobre los reyes, vease la bula Unam Sanctam p.ej "A la Iglesia y al poder de la Iglesia debe ser atribuida la profecía de Jeremías: "Yo te he constituido sobre todas las naciones y reinos"" y también: «Además, declaramos, proclamamos y definimos que es absolutamente necesario para la salvación que toda criatura humana esté sujeta al romano pontífice».

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  2. Estimado Flavio,

    Ud ha olvidado a Mons Lefrebvre, el cual creo ha sido el 1er Testigo, los cuales ambos no necesariamente han de ser exactamente contemporáneos, aunque sí, denunciantes de intachable moral y doctrina del mismo engaño infernal de la Prostituta y el Falso Profeta.
    Fuerte abrazo.

    Eorling

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    1. Desde ya que no olvido la invalorable obra de mons. Lefebvre, para la que este enano no tiene sino palabras de admiración. Lo que no sé es si a monseñor le cabe la identificación con uno de los Dos Testigos, por aquello de los 1260 días de su predicación y su inmolación en la plaza de la gran ciudad -esto último podría ser su excomunión, y su resurrección posterior podría aludir a su rehabilitación postrera. Pero creo que es alegorizar demasiado, y acomodar excesivamente el texto que en otros particulares resulta inaplicable (p.ej. el terremoto que sucede a la resurrección de los Dos Testigos).

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  3. Dulcinea Argentina8 de octubre de 2018, 6:25

    excelente post. Ha leído ud don Infante Los papeles de Benjamín Benavides de Castellani. Espectacular novela para ir acomodando las figuritas.

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    1. Lo leí. Si Castellani decía que aprovechaba las exégesis de sus predecesores "como un enano en hombros de un gigante", nosotros bien podemos ser pulgas sobre los hombros de ese enano de tan elevada estatura.

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  4. Querido Flavio: Como te he expresado, mi hipótesis apocalíptica tiene una vuelta de rosca. Estos monigotes asquerosos serán usados para que caigamos en brazos de los correctos conservadores modernistas, quienes harán una faena que podrá engañar hasta los elegidos (si fuera posible), Viganó es un mandinga que cumple esta función. El desastre económico del mundo, totalmente artificial, será igual; servirá para que uno venga y traiga bonanza en un minuto, como por milagro. El mundo será llevado a ser invivible con medidas totalmente suicidas que se harán intolerables para el común de los hombres y el Gran Cabrón solucionará todo en breves instantes. Hasta los mejores le encontrarán razón y adherirán a él. No creo que estos monos sean el final, tiene que ser más refinado, ningún hombre de pequeño sentido común los aceptará, el engaño es más sutil.
    Pero en temas de postrimerías cada uno interpreta como quiere y no descarto lo tuyo.

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    1. "Todo es posible en la dimensión desconocida". Por eso aclaré que no quería pecar de iluso respecto de Viganò. Pero no seré yo quien le cierre las puertas a la gracia en el alma de un cura post-conciliar, que bien puede convertirse asqueado de la mugre que le toca contemplar. Y que, si es un prelado, puede moverles lindo el piso a estos malditos. Si viene otro obispo detrás de él, a propósito de su denuncia, a declarar anatema contra el Vaticano II y a decir que el modernismo los volvió putos a todos, voy a creer sin la menor duda que éstos son los Dos Testigos.

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    2. Más allá de las opiniones e hipótesis de los exegetas que nos ilustran, es muy interesante advertir las diferencias que existen entre estos dos puntos de vista, uno nos enseña que Viganò es un correcto conservador modernista que hará la faena de engañar hasta los elegidos, un mandinga (nombre con que conoce al demonio en estos pagos), mientras que otro nos dice que el denunciante de estos horrores sea un prelado de extracción conciliar, como lo son hoy todos sin apenas excepción, no debe hacer suponer su incompetencia para encarnar un papel significativo. Entiendo que luego del artículo “Viganò, Francisco, abusos y trampa”, el bloguero F.I. se vio en la obligación de marcar la cancha, y me parece muy bien, publicando una “devolución”, “Breaking news manuscritas en Patmos” (al que adhiero en su totalidad). Esta suerte de contra punto, lo traigo para futuras discusiones, es un punto de desencuentro dentro del “tradicionalismo vernáculo”, por un lado, esto de ninguna cosa que venga de la iglesia oficial será rescatable, absolutamente nada, lo que conlleva a mi entender a pararse en el borde, algo así como un “simpatizante” del sedevacantismo. Esta posición trajo muchos problemas, muchos fieles, algunos sacerdotes e incluso, hasta un obispo (y ordenado por Mns.) se “pasaron de rosca” y se fueron. Cada vez que se reanudan las conversaciones con Roma, renacen los conciliábulos, las críticas, las dudas. Aparecen las “autoridades” que todo lo saben y las tristes despedidas de amigos y camaradas. Es cierto que cuando uno se quema con leche ve una vaca y llora, pero también es cierto que mientras azota una gran tormenta y la barca se zarandea alocadamente Cristo duerme. Prefiero lo de F.I, “no seré yo quien le cierre las puertas a la gracia en el alma de un cura post-conciliar, que bien puede convertirse asqueado de la mugre que le toca contemplar”, solo agregaría a prelados, curas, fieles que por ser post-conciliares no los hace “demonios”.

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    3. Estimado Saurio,
      Totalmente de acuerdo: el engaño será muy sutil, tanto que se harán repiquetear campanas y cantar Te Deums... mientras los monos unidos terminan de encender la parrilla.
      Abz
      Eorling

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    4. Los hace solo "ambiguos".
      Amplia "puerta de entrada" al liberalismo modernista conciliar.
      ¿Frutos?
      Ultimo: el Heresiarca Apostata "comparando" los Sufrimientos Nuestra Señora con los de la sucia "bonafini".
      ¿Hasta cuando "catilinas"...?

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    5. Estas son las cosas que genera un buen discenso, pero no ponga sospechas innecesarias, así como no se me ocurre que FI se trague la mosca, no crea que a uno se le pase la rosca. Esta probado en años que uno ni es, ni propone el sedevacantismo y ambos estaremos en el mismo bando. Pero está bien puesto el problema, si se fija en el artículo de Adelante la Fe sobre los conservadores (parte del problema) dice lo mismo que yo. Nada bueno esperamos de ellos, y otros tienen ciertas esperanzas o espectativas. Ambas cosas son posibles, pera cada uno juega sus cartas. Yo no apuesto nada a algo o alguien que tenga olor a Vaticano II, y Flavio espera en alguno que tome conciencia que hay que tirar por la borda Vaticano II. Ambos estamos lejos de pensar que la salida pueda venir dejando vivo al Vaticano II, y eso es lo importante en lo que hay que coincidir.

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    6. Totalmente de acuerdo. Nunca dije que Ud. fuera o propusiese el sedevacantismo, simplemente dije que simpatizaba, nada más (ni nada menos). Tampoco creo que F.I (sin conocerlo) se trague la mosca pero cuidado con eso de “no pasarse de rosca”, los ejemplos son muchos, de fieles y curas, de buena línea, que terminaron boludeando por cualquier lado como bola sin manija. También creo que ninguna salida puede venir o provenir del CVII, de acuerdo, pero eso de considerar a algo o a alguien según su “olor” a CVII me parece medio jodido, estaríamos dependiendo de sus cualidades de análisis sensoriales organolépticas.

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    7. "Ambos estamos lejos de pensar que la salida pueda venir dejando vivo al Vaticano II, y eso es lo importante en lo que hay que coincidir".
      De acuerdo.En eso.
      En tanto y en cuanto, el "muerto" sigue "vivo".
      Y muchas almas se pierden.
      Esta sucediendo con los jovenes del sinodo actual.
      Lo de "catilinas" evidente va para los "conservadores" del ionfortunio.
      Solo a ellos.

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    8. En los dos casos se trata de un "olor", o de un pálpito, y no mucho más. Ese pálpito se funda en cierto conocimiento de los hombres y de la historia, y ese cierto conocimiento de los hombres de intelecto y de la curia, más la historia, me da cierto fundamento para pensar que nunca se desdicen. Tratarán de salvar el Concilio porque eso los salva en su responsabilidad. Sólo tipos muy santos suelen desdecirse, como Pedro con Pablo.

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    9. Y agrego: no se me hace simpático el sedevacantismo, como ningún error se me hace simpático. Simplemente entiendo su tentación, como entiendo la tentación linea media de salvar algo del Vaticano II.

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  5. Cocodrilo, me cambió de paso y ahora corre pa’otro lao. Lo propuesto es, si cabe la chance que personajes como Viganó pueden convertirse asqueados de la mugre que le toca contemplar (sic F.I), Viganò, otros curas, obispos y/o fieles, o nada hay que esperar de algo o alguien post-conciliar (Crocodile's point of view). Ud. nos propone cerrar todas las puertas desde el CVII en adelante (o desde que Ud. entró) y F.I nos aconseja no ser tan atolondrados. F.I nos refresca la instancia de “católicos perplejos” que después de 30 años de anquilosamiento comienzan a moverse, de apoco y muy temerosos. Perplejidad que probablemente haya mutado a obstinación, o rencor, o que se yo que mierda, pero que hoy dan la “sensación” de querer dar marcha atrás y volver a las fuentes, o por lo menos de “revelarse” contra estas autoridades asqueados de tanta podredumbre. La discusión es interesante ya que en la “práctica” algunos nos alegramos del arribo de nuevos fieles a nuestras capillas y, otros, sufren intrigando traiciones, espionajes y otras acusaciones.

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    1. "...nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II y después del Concilio en todas las reformas que de éste salieron.
      Todas esas reformas, en efecto, contribuyeron y contribuyen todavía:
      -A la demolición de la Iglesia,
      -A la ruina del Sacerdocio,
      -Al aniquilamiento del Sacrificio y de los Sacramentos,
      -A la desaparición de la vida religiosa,
      -A una enseñanza naturalista y teilhardiana en las universidades, los seminarios, la catequesis, enseñanza nacida del liberalismo y del protestantismo, condenada repetidas veces por el magisterio solemne de la Iglesia."

      "Ninguna autoridad, ni siquiera la más elevada en la Jerarquía, puede constreñirnos a abandonar o a disminuir nuestra fe católica claramente expresada y profesada por el magisterio de la Iglesia desde hace diecinueve siglos."

      "Si llegara a suceder, dice san Pablo, que nosotros mismos o un ángel venido del cielo os enseñara otra cosa distinta de lo que yo os he enseñado, que sea anatema" (Gál. 1, 8).

      ¿Se "acuerdan" quien lo dijo?
      No usaba "discutir" al cuete.
      -Sufrio todos los embates del maligno.
      -Y hasta de los "ambiguos".
      -Sufrio "traiciones" "espionajes".
      -Fue "acusado".
      TRANSMITIO LO QUE RECIBIO.
      Esa fue su Alegria y Consuelo.
      "Nos adherimos de todo corazón, con toda nuestra alma, a la Roma católica guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias al mantenimiento de esa fe, a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad."
      O lo que es lo mismo:
      A NINGUNA "OTRA".
      Que "parecido" no es Igual.

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    2. Al anónimo incidioso de las 7,29: ya que es tan suelto de cuerpo y atropellador, ponga el nombre. Vuelvo a repetir por última vez, no espero nada bueno de estos monseñores que defendiendo la revolución en la Iglesia, vuelven por un giro moralizador, me hacen acordar a Macri, revolucionarios de buenos modos. Con respecto a los que "vuelven" por la tradición, hay que tener mucho cuidado, porque se están fabricando tradiciones, se están armando a gusto y piacere nuevas fórmulas, arqueologístas, orientalistas, reforma de la reforma, sensum fidei y otras. Al no haber magisterio, se hace lo que se quiere o lo que a cada uno le hubiera gustado que fuera la Iglesia, cortando y pegando. Lo vemos clarito en los ensayos pseudo tradicionalistas litúrgicos. Y todo comienza a ser un cambalache. Si no hay magisterio, hay que estar al último magisterio seguro y a la última liturgia segura decretada por la Santa Sede. Y por último tener bien en cuenta que no todos los que vienen a las misas de la FSSPX - que no hay problema que vengan mientras no pontifiquen- no vienen dispuestos a aceptar esta jurisdicción, que no por extraordinaria, deja de ser una jurisdicción y tener una línea jerárquica, doctrinal y litúrgica.

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    3. ¿Tendrá algo que ver esta respuesta a la “discusión” mantenida elegantemente con el Saurio? Parecería que no, que es, simplemente, la precoz exposición de algún estudiante de abogacía que siente en su interior la fuerza de los católicos de otrora. Pero algo me tincaba que no era así, ¿Por qué sacar a relucir la Declaración del 74? Como diría el Cocodrilo, algo huele mal. Insisto, ¿Por qué la declaración del 74? Respuesta: http://nonpossumus-vcr.blogspot.com/2018/07/doble-lenguaje-declaracion-del-capitulo.html
      Perdón por auto citarme “…cuidado con eso de “no pasarse de rosca”, los ejemplos son muchos, de fieles y curas, de buena línea, que terminaron boludeando por cualquier lado como bola sin manija”. Se da cuenta, Cocodrilo, ahora somos la nueva LM, Ud. y yo, tratados como liberales conservadores.

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